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Despedida


vulnerar a sable de lengua con sílaba
la desafortunada espera
respirando en cada acento
un    prudente
                     literado
                            irremediable adiós

la culpa en cada poro por el que respira
se acompasa en el segundo
donde    inexorable     se delinea una pupila frágil
quebradiza

las branquias permean desesperadas
el aire sucio de la derrota
hasta que todo el cuerpo se convierte en humedad blanda

finalmente con un temblor
se desmoronan los años cascadas
sobre la mejilla insomne

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